El proyecto de Co-housing  Axuntase, se define como una comunidad intencional de personas para convivir de forma colaborativa y autogestionada.

Para darle forma jurídica se registró en febrero de 2018  “Axuntase Sociedad Cooperativa Asturiana de Iniciativa Social”.

¿Por qué esta figura?

Pues porque era la que más se adecuaba a la filosofía de la iniciativa, ya que Cooperativa en Cesión de Uso, significa que la propietaria de los espacios residenciales y de todos los espacios comunes es la Cooperativa y que las y los cooperativistas tienen el Derecho de Uso indefinido de los mismos. Lo que se adquiere es el Derecho de Uso de la vivienda y de todos los espacios comunes, no admitiéndose la venta o especulación con ella.

Este Derecho de Uso es Heredable y Transmisible, los herederos podrían optar por el derecho de uso siempre y cuando cumplan los requisitos establecidos en los Estatutos y normas, o bien por la  devolución  del importe de participación en la cooperativa de acuerdo con la ley.

Ley 27/1999, de 16 de julio, de Cooperativas.

¿Cómo será la casa?

Para definir la forma de vivir se plantearon toda una serie de talleres donde se pusieron en común deseos, inquietudes, miedos y expectativas.

Uno de los fundamentos es crear un lugar donde compaginar la privacidad y la convivencia, cada una en la proporción que se desee. Una vida autogestionada y participativa.

Organizar cómo se va a vivir, decidiendo individual y colectivamente qué hacer, cómo, dónde y en qué emplear el tiempo, energías y dinero. Un lugar donde compartir conocimientos, cuidados, compras, cariño…vida. Un lugar para pasarlo lo mejor posible.

Donde los co-cuidados serán un eje fundamental, donde vivir en compañía sabiendo que si alguien necesita apoyo lo va a tener, de ahí la importancia de llevar una vida sana, una buena y equilibrada alimentación, etc.

Se estudió y valoró el  tamaño que podría tener la Casa y desde el primer momento se optó por un tamaño medio, unas 30 unidades residenciales. Aquello de ir a vivir sólo con 10-15 amigos no resulta sostenible y además en caso de conflictos son más difíciles de resolver en grupos pequeños que en grandes.  Un tamaño por encima de 40 unidades podría resultar más rentable económicamente pero quizás más despersonalizado.

Se apuesta por un modelo Intergeneracional, por ello en el proyecto la edad mínima para entrar como cooperativista será la mayoría de edad, la máxima, como en todo este tipo de proyectos es de 70 años. Se ha distribuido la capacidad/cooperativistas por tramos de 5 en 5 años.

Se concretó desarrollar unas 36 unidades residenciales de 50 m2 de media cada una complementadas con  una serie de instalaciones comunes. Se concibe la Casa como un espacio que permita el encuentro, la comunicación, la participación, de ahí que se de la misma importancia a las zonas comunes que a las privadas.

¿qué servicios va a tener?

Pues todos los que quieran y se puedan permitir los coopertivistas.

Espacios para disfrutar de la lectura [biblioteca], de una comida en grupo [comedor/cocina], del trabajo [salas, talleres], de una charla o conferencia abierta a los vecinos, del ejercicio físico [gimnasia/yoga], de la música, del silencio, de la agricultura [huertos], de las mascotas, del cine, del calor de una chimenea…

Dado que la apertura y permeabilidad al tejido social circundante son una vocación de la cooperativa desde su origen se plantea la posibilidad de organizar estos espacios en función de su accesibilidad/privacidad respecto de las visitas de no residentes

Para desarrollar el programa funcional, del mismo modo que se toman todas las decisiones, se abrirá un proceso de diseño colaborativo organizado en torno a una serie de talleres gestionados y planificados por el equipo de arquitectos de F5.

¿dónde se construirá?

Desde casi el comienzo de la actividad de la Cooperativa, en coherencia con el espíritu del proyecto [solución residencial no especulativa] se exploró ante multitud de administraciones locales la posibilidad de obtener un suelo público en cesión de superficie, algo que en otras comunidades autónomas ya es una realidad. Pese a la insistencia y el trabajo desarrollado en presentar el proyecto no ha sido posible desarrollar esta vía.

Se abrió así la búsqueda de terrenos privados.

Se busca un terreno de carácter no urbano, cercano a núcleos de población, bien comunicado, en un entorno natural lejos de focos de contaminación y bien orientado.

Para valorar la viabilidad del proyecto en las parcelas que cumplan estos requisitos, el equipo de F5, organizará talleres que sirvan al grupo para asimilar las posibilidades urbanísticas y de implantación del programa funcional en el terreno.

Está prevista la organización de talleres sobre dos parcelas situadas en Cudillero y Llanera.